MARCO fusiona música y arte en un ambiente mundialista

Nuevo León Hoy

4 junio, 2026

Cultura

 MARCO fusiona música y arte en un ambiente mundialista

Mientras Monterrey se prepara para rugir al ritmo del futbol, un espacio dedicado al silencio reflexivo del arte contemporáneo se transforma en una pista de baile. El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) ha decidido que la fiebre del Mundial 2026 no solo se viva en los estadios, sino también entre sus paredes. En su edición más reciente, el programa Noches de Verano tejerá una alianza inesperada pero brillante: la pasión deportiva y la vanguardia cultural se darán la mano en cada jornada.

35 años rompiendo mitos

Este año, las activaciones nocturnas adquieren un sabor especial. La iniciativa coincide con el 35 aniversario del museo, que se celebrará formalmente el 28 de junio. Tres décadas y media después de su fundación, MARCO sigue fiel a su espíritu original: derribar las barreras invisibles que alejan a las personas de las salas de exposición. Taiyana Pimentel, directora del recinto, lo explica con claridad: “Las Noches de Verano nacieron como una necesidad de romper los mitos relacionados con aquellos públicos que se acercaban al museo y no se atrevían a pasar la puerta de esta catedral contemporánea”.

La estrategia ha dado frutos. Lo que comenzó como un experimento para atraer a los más escépticos se ha convertido en un pilar de la agenda cultural veraniega de la ciudad. Pimentel asegura que, año tras año, crece el número de personas que entran por los conciertos y terminan recorriendo las salas con las visitas guiadas gratuitas. “Hoy estos públicos forman parte de MARCO”, sentencia.

Dos curadores de lujo para un viaje sónico

El alma musical de esta edición lleva la firma de Gil Cerezo (vocalista de Kinky) y el reconocido productor Toy Selectah. Juntos han construido un cartel que huye de los lugares comunes y se sumerge en manifestaciones sonoras alejadas de los circuitos comerciales. Toy Selectah define este ejercicio como una oportunidad para explorar los rincones y las esquinas de los diferentes tipos de música, demostrando cómo Monterrey está insertado en el contexto global. “El contexto global puede venir a hacer su visado a Monterrey”, añade con una metáfora futbolera que no es casualidad.

Gil Cerezo, por su parte, llega con novedades. El músico presentará un proyecto inédito llamado Cherry Boys Club, del cual es creador junto a Poniboy. Pero más allá del estreno, Cerezo confiesa un vínculo emocional profundo con el museo: “Para mí, MARCO fue una influencia muy importante desde que era muy chico. Ver las obras en las paredes es algo muy padre que me pasó de joven y me inspiró mucho”. Su objetivo ahora es heredar esa chispa a las nuevas generaciones, tumbando la barrera del miedo a los espacios culturales.

Un calendario que late al ritmo del balón

La programación no es casual: los conciertos se han sembrado en fechas estratégicas que corren en paralelo a los encuentros internacionales que albergará la ciudad. Todas las sesiones serán los viernes, convirtiendo la previa o el cierre de cada jornada deportiva en una experiencia artística.

  • Viernes 12 de junio (Jornada inaugural): El dúo de electrónica Boombox Cartel (integrado por Américo García y Jorge Medina) compartirá escenario con la regiomontana Ximena Soto, quien explora las fronteras del pop contemporáneo y el R&B. La cita inaugural promete ser una declaración de intenciones: aquí la fiesta también es arte.

  • Viernes 19 de junio (Sabor asiático y sonidero): La noche tendrá dos polos opuestos que se complementan. Por un lado, la tradición sonidera del barrio de Tepito llegará de la mano de Sonido La Changa de Ramón Rojo. Por otro, y coincidiendo con la víspera del partido entre Japón y Túnez, se presentará el artista y DJ nipón Ginta, junto al productor mexicano Freebot, conocido por sus ritmos tribales. Una fusión que trasciende fronteras.

  • Viernes 26 de junio (Tecnología y cumbia): La compositora e investigadora Debit, cuyos proyectos mezclan tecnología computacional y archivos acústicos, será una de las protagonistas. La acompañará el regiomontano Jhonivan, quien ofrecerá un repertorio centrado en la cumbia, demostrando la versatilidad de la escena local.

  • Viernes 3 de julio (Gran final con Cherry Boys Club): El cierre del ciclo será el debut en vivo del esperado proyecto de Gil Cerezo y Poniboy, Cherry Boys Club. Compartirán cartel con Pobre Dyabla, en lo que promete ser una despedida inolvidable.

Arte gratuito y exposiciones de primer nivel

Uno de los grandes atractivos de estas noches es que la música es solo la puerta de entrada. Cada jornada contempla la apertura de salas con visitas asistidas sin costo. Los asistentes podrán sumergirse en exposiciones de talla internacional, como Constelaciones y derivas, una muestra de piezas latinoamericanas de la colección FEMSA que incluye obras de Leonora Carrington y David Alfaro Siqueiros; La Petite Mort de Gabriel de la Mora; una retrospectiva de diseño industrial dedicada a los estadounidenses Charles y Ray Eames; y el proyecto Los cuervos vuelan hacia el norte de la artista Wendy Cabrera Rubio en el Espacio Uno.

Un legado que trasciende el deporte

Mientras los reflectores del Mundial apunten al césped, MARCO habrá logrado algo quizá más difícil: demostrar que un museo puede ser tan vibrante y convocante como una tribuna. La cita está hecha. Porque en Monterrey, este verano, el arte también juega de local.

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