Rompe Rayados la mala racha y vence en casa
“Todo esfuerzo tiene su recompensa”, podría ser el nuevo lema de Rayados de Monterrey, que finalmente encontraron la luz al término de un túnel de ocho jornadas sin conocer la victoria. En un partido que exigió carácter y resiliencia, el conjunto dirigido por Nicolás Sánchez dejó atrás las críticas y las actuaciones grises al imponerse 2-1 al Puebla en el Estadio BBVA.
El arranque no pudo ser más adverso para la afición albiazul. Apenas transcurridos dos minutos del silbatazo inicial, Emiliano Gómez aprovechó un descuido defensivo y con un remate certero hizo vibrar la red local, dejando helado al público regiomontano. El golpe tempranero parecía augurar otra noche frustrante para los rayados.
Sin embargo, el Puebla, fiel a su irregular campaña en el Clausura 2026, decidió resguardarse en su área tras el gol, renunciando al ataque y cediendo la posesión. Esa estrategia, aunque conservadora, terminó siendo un arma de doble filo. Monterrey, sintiéndose cada vez más dueño del balón, comenzó a tejer jugadas de peligro con constantes centros al área poblana.
La insistencia tuvo su premio en los minutos finales del primer tiempo. Una mano dentro del área del delantero Esteban Lozano, tras un centro medido, fue detectada por el árbitro tras revisión en el monitor. Desde los once pasos, Lucas Ocampos asumió la responsabilidad y, con un disparo preciso, venció al portero para decretar el empate al minuto 42.
El gol no solo igualó el marcador, sino que inyectó una inyección de confianza inesperada en el vestuario local. Apenas dos minutos después, antes de que el silbatazo del descanso sonara, Óliver Torres apareció en el área para conectar un remate que significó la voltereta: 2-1 y delirio en las gradas.
La segunda mitad fue un trámite controlado por los regios. Conscientes de la fragilidad anímica de su rival, Rayados administró la ventaja sin necesidad de desgastarse. El Puebla, por su parte, nunca encontró los argumentos futbolísticos para inquietar de nuevo la portería local. Así, el marcador se mantuvo intacto hasta el final.
Con este resultado, Monterrey no solo suma tres puntos vitales, sino que recupera la confianza perdida. Aunque lejos de desplegar su mejor versión, el equipo demostró que aún tiene recursos para sobreponerse a la adversidad. Por ahora, la racha negativa quedó atrás, y la vista ya está puesta en recuperar el protagonismo perdido en el torneo.





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